Categoría: BAJO MI SOMBRERO VERDE

  • LA CAZA DE ANIMALES Y LA MEDICINA

    LA CAZA DE ANIMALES Y LA MEDICINA

    Por sus cuernos, por su carne o por sus escamas. La medicina tradicional basada en productos naturales se ha nutrido a lo largo de la historia de distintas partes de animales, algunos de los cuales se encuentran en peligro de extinción precisamente debido a la caza. Estas son solo algunas especies amenazadas por unas prácticas pseudocientíficas que les están llevando a la desaparición. En china animales como el pangolín, caballitos de mar, el rinoceronte de Sumatra y el loris, se encuentran en peligro de extinción dado que los cazan con fines curativos “creyendo” que curan enfermedades como infartos, ansiedad, aumento de leche materna, epilepsia, etc.

    En Bolivia al menos 15 animales silvestres son utilizados con fines medicinales. Sus partes se procesan y ofrecen en aceites, cremas, polvos y como cataplasmas. Uno de los productos más requeridos por las mujeres es el aceite de peta o tortuga de la Amazonia usado para eliminar manchas, pecas, arrugas y várices. A pesar que la tortuga de río es considerada “vulnerable” y la peta gigante “en peligro” de extinción según el Libro Rojo de la Fauna Silvestre en Bolivia, el aceite llega de Santa Cruz y Beni a los mercados populares de la ciudad. En Beni, además se consume petas como tortilla en el desayuno y en caldos. Sus huevos se venden en cinco bolivianos.

    Los comerciantes de medicina tradicional venden aceite de raya “de las riberas del río Mamoré” y del Chapare como una pócima reconstituyente de pulmones. Otros venden polvo de víbora para las enfermedades de la vista, inflamaciones, artritis y reumatismo. Las  pieles de víbora, de caimán “en peligro” de extinción y del lagarto “casi amenazada”, son utilizadas como cataplasmas para  inflamaciones, quemaduras y heridas.

    Los callahuayas, curanderos y brujos venden grasa de mula para la tos, bronquitis, dolores de hueso, golpes y artritis. En muchos casos son mezclados con aceite de animales silvestres, como el lagarto y la víbora. En el sector de q’oas del mercado La Pampa ofrecen “pecho de la mula” de 10 a 15 bolivianos. Allí informaron que para  obtener grasa de lagarto puro el  interesado debe “encargar” el animal en el Chapare tienen que ir al Chapare y decir “que se lo agarren un lagarto”.

    Fuente: Los Tiempos

    En la sección de curanderos del Circuito Bolivia, cerca del mercado de Frutas, algunos utilizan la grasa de suri o avestruz andino, considerada una especie “en peligro” de extinción, para la bronquitis y el reumatismo.

    Los huevos de víbora y ñandú se usan para sanar torceduras o luxaciones, mientras que las plumas de cóndor las hacen “humear” para frenar las hemorragias. El biólogo y especialista en aves, José Antonio Balderrama, informó que la sangre del oso andino o jucumari, una especie vulnerable en el Libro Rojo, es requerida para tener “energía”. El comercio de estos productos se realiza sin ningún control.

    En el caso de los murciélagos, en Bolivia se bebe su sangre fresca por sus presuntas propiedades curativas, en especial, según creen, para ayudar a tratar la epilepsia. «La creencia está muy arraigada en nuestra sociedad, sobre todo en los Andes», explica el especialista en murciélagos Luis F. Aguirre, director del centro de biodiversidad y genética de la Universidad de San Simón, en Cochabamba. Oficialmente, la caza de murciélagos es ilegal. La legislación boliviana prohíbe la matanza y la venta de cualquier animal salvaje sin el permiso pertinente, delito punible con hasta seis años de cárcel. Cada mes, se vendían más de 3.000 murciélagos en solo cuatro grandes ciudades bolivianas. Las especies variaban, pero incluían murciélagos de la fruta, insectívoros y vampiros.

    La práctica está impregnada de rituales y los orígenes de los supuestos poderes de la sangre de murciélago siguen siendo confusos. Los bolivianos tienen un profundo compromiso cultural con la medicina tradicional, que puede incluir ofrendas animales y remedios de hierbas. Por ejemplo se cree que para traer buena suerte a una casa o a un laboratorio científico, se quema un feto de llama seco y se entierran sus cenizas bajo el edificio. La sangre también se considera una potente fuerza vital que, si se consume, puede transferir algunas de sus propiedades.

    Fuente: National Geographic

    Procesos muy crueles

    Si se habla de brutalidad animal hay que recordar a los que son mantenidos con vida en las peores condiciones imaginables para poder extraer poco a poco alguna sustancia de su cuerpo. Se debe redoblar la lucha contra curanderos de medio mundo que creen que algunos animales, o partes de ellos, son el “tratamiento milagroso” contra una enfermedad. El tráfico de especies animales para dedicarlos a falsos remedios médicos está en aumento.

    Los animales también tienen derechos y leyes que los protegen, tal como la Ley 700, la Ley 1333, el Decreto Supremo 21312, todas en defensa y el bienestar de nuestros animales, en contra de su explotación o sufrimiento para el beneficio humano. Alcaldías y gobernaciones municipales tienen potestad para salir en su defensa haciendo cumplir la ley.  

    By: Daymira Canales

    Bajo mi Sombreo Verde

  • DE LAGO A DESIERTO: SE SECA EL SEGUNDO LAGO MÁS GRANDE DE BOLIVIA

    DE LAGO A DESIERTO: SE SECA EL SEGUNDO LAGO MÁS GRANDE DE BOLIVIA

    Fuente: BBC

    El Poopó, lago de agua salada, ubicado en un altiplano en el departamento de Oruro, que colinda con Chile, tenía una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados. Pero ahora ha quedado reducido a tres humedales, “charcos” de menos de un kilómetro cuadrados y escasos 30 centímetros de profundidad. El Poopó, fue fuente de vida para los habitantes locales, que pescaban en sus abundantes aguas saladas y cultivaban a lo largo de sus orillas. Ahora parece un desierto. La catástrofe se venía anunciando desde hace años y tiene un fuerte impacto ecológico, económico, social y político.

    La cuenca del Poopó había sido declarada en 2002 como un ecosistema de importancia internacional donde el agua es el principal factor que controla el ambiente, así como la vegetación y la fauna, incluyéndolo en la lista de zonas protegidas por la Convención de Ramsar (de humedales de importancia internacional) en reconocimiento de la variedad única de peces y aves acuáticas que se concentran en esta zona situada a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar. Entonces, ¿Cuáles fueron las causas de su desaparición?

    Las razones son complejas, pues van desde los efectos climatológicos y los malos manejos de los recursos acuíferos hasta la actividad humana, la contaminación y la falta de atención a un desastre que se veía venir.

    • Cambio climático. Los análisis del gobierno apuntan al fenómeno del Niño (calentamiento de la superficie de las aguas del Pacífico que afecta al Sureste Asiático, Australia y Sudamérica. Generando cambios climáticos, como el aumento de la temperatura del mar, afectando la pesca y produciendo intensas lluvias en algunas zonas y sequía en otras) y el calentamiento global ocasionado por países industrializados.
    • Disponibilidad de agua. Otra de sus principales causas es la desviación de sus aguas para las necesidades regionales de riego, haciendo que su recuperación sea cada vez menos probable. Los lagos Poopó y Titicaca dependen del aporte del río Desaguadero, pero un plan regulador establecido en la década de los 90 resultó preferencial para los niveles del Titicaca, impidiendo el paso de agua hacia el Poopó.
    • Mal uso de los recursos económicos. En 2010 Bolivia y la Unión Europea firmaron un acuerdo mediante el cual se adjudicaba un monto deUS$15 millones para el programa Cuenca Poopó. Según el ex prefecto de Oruro, Luis Aguilar, en cuya gestión se firmó el acuerdo, su sucesor estuvo «mal asesorado» en el manejo del dinero y éste se dispersó en «proyectos sin sentido» y fue «despilfarrado» sin conseguir la recuperación del lago, según lo citó el diario La Razón. El ex director del Servicio Departamental Agropecuario y Ganadero, Severo Choque, también coincidió en que «no se priorizó de manera adecuada el trabajo específico en el lago».
    • Contaminación minera. Los estudios llevados a cabo durante los últimos años indican que las explotaciones mineras han provocado una sobreexplotación de los recursos hídricos de la región, además de causar una importante contaminación por metales pasados.
    Fuente: La nueva radio ya

    Perdidas ambientales y humanas

    Según expertos en conservación, unas 200 especies de aves, peces, mamíferos, reptiles, además de gran variedad de plantas, desaparecieron con la sequía del Poopó. El ornitólogo Carlos Capriles explicó al diario La Razón, que entre las aves que se vieron forzadas a abandonar el lugar había tres especies de flamencos en peligro de extinción. «Al no existir el Poopó, su hábitat se reduce y aumenta el peligro de desaparecer», dijo Capriles. El experto explicó que el lago era un punto de descanso de aves migratorias que se trasladaban de norte a sur. «Hablamos de que unas 200 especies perecieron o se fueron a otras áreas».

    Otros activistas ambientales añaden que numerosos mamíferos, reptiles y anfibios quedaron sin hábitat y alimento con la transformación del lago en un desierto. Pero la peor parte se la llevaron los peces, pues no pudieron migrar como los otros animales y murieron en el lugar. El Ministerio de Medio Ambiente y Agua confirmó la pérdida de una gran cantidad de especies únicas.

    El desastre también tiene un costo humano. La sequía también está expulsando a las comunidades que alguna vez vivieron en sus orillas, afirmó Benedicta Uguera, una mujer indígena de Untavi, que una vez crió ganado en una isla del lago. “Las familias decidimos salir de la isla porque no podemos sobrevivir sin agua, y ya no hay vida”, dijo. Unas 350 familias, en su mayoría pesqueros del lago, se han visto afectadas. Con su forzado desplazamiento también se va la cultura de una comunidad que habitaba el propio lago Poopó con una economía lacustre de subsistencia.

    La sequía del lago Poopó implica la destrucción de todo un ecosistema, la pérdida de centenares de especies de fauna y flora, la desaparición de culturas por el éxodo de las comunidades que subsistían del lago y la falta de acciones efectivas para enfrentar la sequía. Es hora de empezar a tomar conciencia si no queremos que lagos como el Uru Uru o el lago Titicaca corran con la misma suerte que el lago Poopó.

    By: Daymira Canales

    Bajo mi sombrero verde

  • REUTILIZACION DEL ACEITE

    REUTILIZACION DEL ACEITE

    El aceite es una sustancia no biodegradable, que al llegar a ríos o mares perjudica a la vida acuática y propicia la proliferación de microorganismos dañinos para la salud. Ya que no se mezcla con el agua, se queda encima de ella, formando una capa que impide la correcta oxigenación de las aguas.

    Es uno de los ingredientes más usados al momento de cocinar, pero al terminar su uso no debes ser vertido en el desagüe, cada 1 litro de aceite puede contaminar mil litros de agua limitando su reutilización. También causa obstrucciones en las cañerías, esto ocurre debido a la mezcla con desechos químicos como suavizantes o detergentes, formando una capa gelatinosa en la que quedan atrapados residuos y también bacterias, ocasionando mal olor.  (Nieto, 2018)

    Fuente: La Republica

    También eleva los costos en el mantenimiento del sistema de drenaje y de las estaciones que se encargan de tratar el agua para usarla nuevamente. Se puede reciclar el aceite vegetal de la siguiente forma:

    • Reutilización del aceite. Lo primero que debes saber es que el aceite se puede reutilizar un par de veces antes de desecharlo. Espera a que se enfríe y con ayuda de un colador o filtro de café, elimina los residuos de comida. Úsalo un par de ocasiones más, cuidando de no combinar el aceite que usaste para freír pescado con carne o postres.
    • Reciclaje en casa. Cuando ya el aceite haya pasado por varios procesos de calentamiento, puedes usar los residuos para hacer velas caseras. Lo único que necesitas es el aceite usado, cera, aceite esencial y mecha para velas. Recuerda que también debes filtrar el aceite antes de hacerlas.
    • Recolección especializada. Finalmente, la opción más profesional para deshacerse del aceite de cocina usado es recurrir al servicio de empresas que se dedican a su recolección. De igual manera, algunas ciudades cuentan con contenedores especiales. Investiga si en tu municipio tienen este servicio. Podrías tener un contenedor de aceite de cocina usado justo a la vuelta de tu casa. (KIWILIMON, 2019)
    Fuente: Plueva

    By: Alexander Balboa

    Bajo mi Sombrero Verde

  • UN NUEVO AÑO DE INCENDIOS EN BOLIVIA

    UN NUEVO AÑO DE INCENDIOS EN BOLIVIA

    Bolivia ha ingresado a un ciclo no circunstancial, en el que los incendios vuelven a aparecer año tras año. Entre los meses de agosto y noviembre se ha hecho costumbre que los incendios ocupen un lugar importante en la agenda nacional y, junto a ello, la impotencia de ver cómo se van destruyendo millones de hectáreas de bosques, con los impactos socio ambientales que ello implica. Los años 2019 y 2020 ya habían sido los más desastrosos en ese sentido, pero ahora el 2021 se suma a esta lista de desastres en el país. En 2019 por la magnitud de las áreas afectadas por los incendios, fueron 5.3 millones de hectáreas quemadas, lo que implica que fue el año con mayor afectación por el fuego, en especial en el departamento de Santa Cruz. En cambio, en 2020, si bien la extensión territorial total afectada disminuyó, fue el año en que resultaron quemadas una mayor cantidad de áreas protegidas y bosques. Y este año, desde enero hasta julio ya se han quemado 749 mil hectáreas, según la ONG Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

    Los incendios tienen que ver no solo con el calentamiento global y el aumento de las sequías, sino también con un modelo productivo y un conjunto de actividades relacionadas, que imponen una gran presión sobre distintos territorios, incluso sobre algunos que no son considerados aptos para la actividad productiva.

    Normas que no ayudan

    El origen del incendio sigue siendo el más común de todos los años, el chaqueo. Bolivia cuenta con un marco jurídico que promueve o permite actividades incendiarias relacionadas con la ampliación de la frontera agrícola.

    Entre esta normativa está la Ley N° 337, de apoyo a la producción de alimentos y restitución de bosques de 2013; la Ley N° 502, de ampliación del plazo y modificación a la Ley N° 337, de 2014; la Ley N° 739, de modificación de las leyes N°337 y N°502, de 2015; y la Ley N° 952, de 2017. Todas estas consideradas como leyes del «perdonazo» del desmonte ilegal.

    En referencia a la normativa que permite directamente la quema, está la Ley N° 741, de autorización de desmonte hasta 20 hectáreas para pequeñas propiedades, del 2015; la Ley N° 1171, de uso y manejo racional de quemas, de 2019. Dentro de este paquete también está el D.S. N° 3973, que autoriza desmontes y quemas en el Beni.

    Fuente: Mongabay

    Poca ayuda para nuestros bosques y reservas

    A partir de los incendios forestales del 2019 en Bolivia pusieron en evidencia la falta de un plan de prevención y de presupuesto para gestionar las áreas protegidas. Algo que siempre ha sido una gran debilidad, la poca inversión y el caso omiso que se hace hacia nuestras áreas verdes.

    La institución Sernap comenzó funcionar en la década de los 90 con financiamiento internacional para los primeros 15 años. El compromiso del Estado boliviano era trabajar en estrategias financieras de autogestión a largo plazo. Algo que nunca se logró. En noviembre de 2019, el déficit era de 22 millones de bolivianos. En 2020 por la pandemia los 14 parques nacionales habilitados para el turismo dejaron de recibir visitantes. Se estima que solo la Reserva Eduardo Avaroa, perdió 7,7 millones de bolivianos, según un documento de la Dirección de Planificación del Sernap. Durante siete meses ningún área nacional recibió dinero para gastos operativos del Estado. “En muchas de ellas el tema logístico lo solventaba el apoyo de ONG, instancias amigas, comités de gestión, o el propio personal que con sus recursos financiaba gasolina”, asegura Miranda (la antigua directora de Sernap).

    Durante un año, entre noviembre de 2019 y noviembre de 2020 para poder sofocar los incendios se tuvo que recurrir a empresas privadas, a las gobernaciones y municipios de cada ciudad y a distintas ONG´s para poder recibir alguna ayuda económica. Según Miguel Ángel Sardán ex director del Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) asegura que se acostumbró a “no pedir fondos” al gobierno, porque “es una pérdida de tiempo”.

    Respecto al Presupuesto Operativo Anual (POA) 2021, Teodoro Mamani, director del Sernap, la institución recibe del Tesoro General de la Nación (TGN) solo el 23 % de los recursos que necesita, “nada más para los sueldos”. El resto llega del apoyo de Países Bajos. “La Unión Europea nos está apoyando con 14 millones de bolivianos, por lo que uno de nuestros objetivos es gestionar más recursos económicos”.

    `Foto: CNN en Español

    Bolivia viene de una crisis política, y sumándole a ello, la crisis sanitaria por la que atraviesa aun la población mundial. Gracias a la mala organización política, se vieron afectados también nuestros bosques. Varias autoridades de Sernap, científicos, organizaciones ambientalistas y expertos, temían que esta decisión esté asociada a la necesidad de impulsar la economía sin tomar en cuenta el medio ambiente y la temporada de incendios. Ya se tenía previsto que este no iba a ser un buen año, en enero según Carlos Pinto, gerente de proyectos de manejo de fuego de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) señaló: “Este año se perfila como complicado climáticamente. Hay que estar atentos para ver los escenarios (de incendios). Con dos años de actividad productiva paralizada por la crisis política y la pandemia, ahora en 2021 todos van a querer salir a producir”, dijo.

    Mientras las condiciones climáticas y los recientes incendios anuncian un año crítico más para los bosques de la Chiquitanía, otras condiciones agravan aún más la situación, los recientes monitoreos satelitales que indican el incremento de los focos de calor según el último reporte del monitoreo satelital del Centro de Planificación Territorial Autonómica (CPTA) del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis) da cuenta de ello. Según el informe de junio de 2021, para territorios indígenas y áreas naturales protegidas se registró 15.815 focos de calor en todo el país, una cifra que duplica los 7.199 focos de calor registrados en el mismo mes de 2020.

    By: Daymira Canales

    Bajo mi Sombrero Verde

  • PROBLEMAS AMBIENTALES POR EL USO DE PIELES

    PROBLEMAS AMBIENTALES POR EL USO DE PIELES

    La caza de furtiva de animales

    El negocio de la caza furtiva de animales mueve millones de dólares en el mundo y da comida y medios a miles de personas en todo el planeta, pero también amenaza gravemente la vida de millones de especies y el equilibrio de sus ecosistemas, entre otros problemas. Una de las causas, y la mas importante es:

    • La venta ilegal de animales. En este caso, muchos de los animales son vendidos vivos, pero son cazados en sus hábitats de forma furtiva, y otros muertos como materia prima para diversas industrias. El negocio del tráfico ilegal de animales es, tras el tráfico de armas y de drogas, el tercero que más dinero mueve (según la ONU, 10 mil millones de dólares al año).

    Se trafica sobre todo con monos, víboras, tortugas, iguanas, caimanes o aves (principalmente loros). Los loros, se venden vivos como animal de compañía al público o para zoológicos, zonas de reserva de fauna o circos con animales. En cambio las iguanas, y otras especies se venden muertas para la elaboración de zapatos o carteras con sus pieles.

    Fuente: Hogarmania

    Moda de pieles

    • Pieles de animales silvestres
      La caza y captura de animales silvestres para la explotación peletera es un método muy utilizado en la gestión de fauna silvestre y no tiene demasiado impacto ambiental. Existe un cupo muy restringido establecido por los gobiernos u organismos ecologistas estatales para mantener las poblaciones en niveles que representen un excelente estado de salud para el ecosistema. La venta de pieles de animales silvestres no solo proporciona importantes ingresos para comunidades remotas o indígenas, sino que también ayuda en la gestión de los ecosistemas. Generalmente, utilizan todo el animal, y lo que no consumen como alimento lo devuelven al ecosistema para proporcionar comida para otras especies silvestres.
    • Pieles de animales de granja
      Los animales de granja consumen alimentos preparados con los restos de productos de la industria de la carne, pescado y lácteos, evitando así que estos desechos sean eliminados en el medio ambiente. Cuando los desechos de las granjas peleteras se administran correctamente, existen beneficios ambientales como la producción del biogás que reduce la demanda de combustibles fósiles y la producción de fertilizantes agrícolas que reemplazan a los fertilizantes elaborados con gran cantidad de energía.

    Procesamiento
    Todos los productos químicos utilizados en la preparación de las pieles están regulados para garantizar que se adopten prácticas que respeten el medio ambiente. El comercio de la piel utiliza los mismos productos químicos, que los que se utilizan en las industrias del curtido de pieles donde se elimina el pelo o la piel del cuero, en cambio en la industria peletera, el cuero debe ser tratado con mayor cuidado para garantizar que el pelo o la piel permanezcan intactos.

    La industria peletera es responsable de un derroche de recursos, de la generación de residuos y de la introducción en el medio natural de especies no autóctonas. Todo ello para satisfacer una supuesta necesidad de prendas de abrigo, totalmente inexistente, y los imperativos de una moda anticuada y repudiada por la mayorí­a de la población.

    Fuente: El País

    Razones para no usar pieles:

    • Millones de animales son matados anualmente: la industria peletera causa la muerte en el mundo a más de 140 millones de animales silvestres. 40 millones de estos animales son criados y matados en granjas y los 20 millones restantes son cazados utilizando trampas no selectivas que a su vez producen la muerte de otros 80 millones de animales no útiles para la peleterí­a.
    • Extinción de especies: la captura y muerte de animales salvajes con fines peleteros ha llevado a la extinción a diversas especies, como por ejemplo, al visón del mar y al zorro de las Malvinas, mientras que a otras muchas las ha puesto al borde de la desaparición.
    • Sufrimiento innecesario: Los métodos utilizados para matar a los animales son estremecedores. En el caso de animales en libertad, su muerte se produce especialmente mediante la utilización de trampas, tales como cepos. Estos métodos no causan la muerte del animal de forma rápida, sino que alargan el sufrimiento. La muerte termina produciéndose tras largo tiempo de agoní­a.
    • Manipulación genética: la manipulación genética es una constante en las granjas. Se realiza una crí­a selectiva basada en caracterí­sticas tales como la calidad y el color de la piel, o en el éxito reproductor.
    • Intento de domesticación: la crí­a en granjas de animales silvestres como los visones o los zorros se realiza como si éstos fuesen animales domésticos. La domesticación de cualquier animal supone la desaparición de la forma de vida y comportamiento de una especie. Este proceso hace que pierda su capacidad de sobrevivir por sus propios medios, pasando a depender del hombre. La domesticación de especies silvestres supone su «extinción», y ello debido únicamente al uso de sus pieles.
    • Derroche de recursos: la muerte anual de 140 millones de animales silvestres para la confección de innecesarios productos de lujo representa un evidente derroche de nuestro recurso fauní­stico. Pero, además, la existencia de las granjas peleteras supone también un derroche energético y de alimentos. Se necesitan 3,3 toneladas de alimento (harina de pescado, proteí­nas vegetales, cereales, etc.) para confeccionar un abrigo de visón, y 1 tonelada para un abrigo de zorro.
    • Producción de residuos: En los procesos de curtición de las pieles se emplean metales pesados que se vierten en las aguas industriales, envenenando los ecosistemas acuáticos.
    • Cambios en la cadena alimentaria: Al cambiar el ecosistema y abandonar los animales su hábitat natural para sobrevivir lejos del ser humano se altera de forma considerable la cadena alimentaria. La caza no solo influye en los animales que mueren sino en las presas, depredadores y plantas que conforman el entorno dando lugar a una mala calidad del suelo y a la escasez de nutrientes

    Finalmente, la caza contribuye a la pérdida de biodiversidad de especies. La mayoría de las extinciones modernas de especies se han generado por una pérdida o degradación del hábitat (deforestación, contaminación, cambio climático) o la depredación por especies invasoras. Cada día más de 150 especies desaparecen; cada año entre 18 000 y 55 000 especies se extinguen. A este ritmo, entre un 25 % y un 40 % de las especies que habitan en el continente africano pueden perderse para el año 2085, según el secretario de la Convención para la Biodiversidad de la ONU.  La pérdida de la biodiversidad, hace daño al propio humano.

    Por todo ello, es necesario valorar los factores que, como la caza inciden de forma negativa en el equilibrio ambiental y en la riqueza de biodiversidad de especies, que a su vez, repercuten en el bienestar del propio ser humano.

    By: Daymira Canales

    Bajo mi Sombrero Verde