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Etiqueta: #moda

  • UNA MUJER QUE PONE EL HOMBRO POR BOLIVIA

    UNA MUJER QUE PONE EL HOMBRO POR BOLIVIA

    Rosario Aguilar es una mujer que representa muy bien a la mujer paceña, es luchadora y pone el hombro por el país. Sus diseños fueron aplaudidos en la última versión del Bolivia Moda (BOMO) tanto en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. Ella recreó el estilo de la chola paceña de una manera interesante.

    “Me considero la primera mujer de pollera que apostó por la chola paceña y puso en una pasarela a las cholitas y señoritas que les gusta vestir la pollera”, afirma Rosario Aguilar. Hace 15 años inició con su proyecto y en 2014 abrió su propia escuela de modelaje “para señoritas y mujeres de pollera”.

    Sus primeros bocetos eran mantas, blusas, enaguas y polleras para cholas. Trabajaba reinventando su propio estilo; luego pasó a implementar elementos de su vestimenta para crear otro estilo de indumentaria. “Me inspiré en la mujer de pollera para poder presentarme en el La Paz Moda fusionando las telas y los detalles de la mujer de pollera para las señoritas. Presenté cuatro polleras y vestidos; uno era vestido de novia y traje de novia para cholita”, cuenta la diseñadora.

    El 2017, Pablo Manzoni, Director General del BOMO, contactó a Rosario Aguilar para invitarla a presentarse en la pasarela. Ella aceptó y presentó una colección para la temporada otoño/invierno. En noviembre del mismo año volvió a Santa Cruz y vistió a las Magníficas para el desfile de primavera/verano; el público la ovacionó por segunda vez.

    Vestidos y trajes de gala formaron parte de las dos colecciones. “Para mí ha sido algo muy importante incluir detalles de la mujer de pollera en vestidos de alta gama para muchachas modernas. Pude mostrar el macramé, los bordados, el uso de los accesorios y la pollera estilizada a Bolivia, y el mundo”, explica Rosario Aguilar.

    “Etnometría” es el nombre de su última colección en la que protagonizaron los colores verde manzana y cartón. 11 vestidos inspirados en lo étnico fueron trabajados en casi cinco meses por un equipo compuesto por talentosos artesanos. “Hemos hecho cuadrados, triángulos, redondos, rectángulos (…). Hemos rescatado nuestro pasado para incluirlo y darle algunos cambios”, cuenta Aguilar.

    Charito Aguilar se está encargando de narrar un nuevo capítulo no solamente en la moda boliviana, sino también la historia de la chola paceña. “Hoy en día las mujeres de pollera somos muy admiradas por la sociedad porque somos una cultura viva que la puedes ver, la puedes tocar y la puedes apreciar. La vestimenta de la chola paceña es, en Bolivia y el mundo. Esta mujer hoy en día se ha posicionado culturalmente y ha rescatado su identidad”, concluye la destacada diseñadora.

    Buenas Vibras Bolivia

  • HECHO EN BOLIVIA Y POR MUJERES INCREÍBLES

    HECHO EN BOLIVIA Y POR MUJERES INCREÍBLES

    Bolivia tiene todo para ser reconocida en el mundo de la moda de todos los continentes. Tenemos talento, mano de obra y productos de calidad. De hecho contamos con un taller compuesto por puras mujeres talentosas que día a día trabajan con sus propias manos formando prendas de marcas reconocidas a nivel mundial como Oscar de la Renta, Ralph Lauren y Diane Von Furstenberg entre otras. Hablamos de Madres y Artesanas Tex S.R.L.

    El taller funciona desde hace 15 años y todo lo que se produce dentro es para exportación. El trabajo más arduo es cuando se hacen las prendas para otoño/invierno. Todo comienza en septiembre y finaliza en agosto del siguiente año. “Para el tipo de clientes que tenemos, cada prenda es trabajada en aproximadamente un año desde la concepción del diseño, los prototipos, el encargar la materia prima a otros países y finalmente tejerla”, afirma Yelka Maric, fundadora de Madres y Artesanas Tex.

    Por cada diseño se realizan hasta 30 prendas porque son de edición limitada. “Cada una tiene una etiqueta que dice ‘esta prenda es la 1 de 30 en el mundo’ y firma la artesana que la ha tejido”, explica Maric. Luego las artesanas ven sus trabajos en las pasarelas más trascendentales del mundo como el New York Fashion Week o el Milan Fashion Week. La modelo británica, Cara Delevigne, es una de las muchas que vistió Madres y Artesanas Tex.

    El pasado 26 de abril en la residencia de los embajadores de Brasil, las tejedoras presentaron su arte ante el público paceño y fue muy bien recibido. El motivo era homenajear a Freddy Mamani, a quien le hicieron una mantilla única inspirada en los cholets. Mantillas de punto y tejidos a palillo hechos con lana italiana también formaron parte del cuadro de la Casa de Diseño Beatriz Canedo Patiño.

    Dos veces al año se hacen los envíos para cada marca. “Jamás recibimos una queja ni por entrega tarde ni por un problema de calidad, las prendas se van 100% perfectas”, afirma Maric, a pesar de que existen dificultades. “La importación de materia prima tiene muchas trabas. La lana que proviene de Europa tiene que ser inspeccionada y se debe hacer todo un papeleo con el Senasag. Después se viene el pago de aranceles que son sumamente altos y el proceso de la Aduana es muy lento (…). En cuanto al envío, tenemos limitantes de vías de transporte, no tenemos ventaja competitiva”.

    Las madres y artesanas están ya trabajando en las prendas para los desfiles otoño/invierno de este año que se llevan a cabo entre noviembre y diciembre en Estados Unidos y Europa. Las lanas coloridas abundan el taller. Entre charlas y risas los detalles surgen y las prendas van quedando perfectas. La temporada más fría del año se va a llenar de vida.

    Buenas Vibras

     

  • NADA ES IMPOSIBLE

    NADA ES IMPOSIBLE

    Los colores pasteles y los bordados resaltan en sus diseños; están trabajados a mano por maestros zapateros que han dedicado toda su vida a esta labor. Narda Paredes lidera el taller y está sacando su marca a flote demostrando que todo es posible.

    Narda Paredes es una joven paceña cuyo nombre fue muy mencionado desde finales de abril. Esto se debe a que presentó una colección de zapatos inspirados en los cholets de Freddy Mamani. Pero contemos su historia en orden cronológico.

    Es administradora de Empresas de profesión, pero siempre tuvo una pasión por los zapatos. “Aprendí a hacer zapatos en Perú, hice un curso de patronaje y luego me fui a meter a un taller en uno de los barrios más escondidos de Lima. Trabajé con verdaderos artesanos”, cuenta Narda. No tiene ningún título de diseñadora, es una verdadera zapatera.

    Todos los conocimientos adquiridos fueron puestos en su maleta junto a muchas ideas para poder ser creadas en nuestro país. Al llegar a Bolivia instaló su propio taller y buscó a los mejores artesanos para armar el mejor equipo.

    “La precisión para hacer zapatos es como hacer matemáticas. Utilizamos compás, reglas y programas tridimensionales. Si se arruinó ya no hay vuelta atrás, una vez cosido ya está. Es ahí donde trabajas para conseguir la calidad”, afirma la creativa. También resalta que sí existen diferencias entre un diseñador de indumentaria con uno de calzado. “El zapatero es más brusco, tiene que tener fuerza para armarlos. Además, tus manos agarran otras cosas, te vuelves duro”.

    La Embajadora de Brasil en Bolivia, Socorro Vila Magno, se enteró de la propuesta artesanal y buscó a Narda inmediatamente. Por esos días, a principios de este año, la diplomática estaba planificando un desfile de moda en homenaje a Freddy Mamani. La idea era crear una colección inspirada en los cholets y por supuesto la diseñadora aceptó sin pensarlo.

    La colección resultó impecable. Los colores vivos característicos de la nueva arquitectura andina fueron los protagonistas en los zapatos. “Los diseños mostraban la cultura tiwanacota en bordados y la pedrería representaba las potentes lámparas de los cholets”, cuenta Narda Paredes.

    Una revolución del color fue lo que sucedió en los zapatos y en realidad en todo el homenaje. “La gente en La Paz es muy conservadora y tenemos que cambiar eso, tenemos que vivir en color”, resalta la diseñadora. Este proyecto la impulsó a hacer lo que en un principio quería, dejar de lado el negro. “No me gusta utilizar el negro en mis zapatos, creo que con eso no generaría un factor diferenciador en mi mercado ni en mis productos. Negro y café encuentras en todos lados”.

    Con esto en mente y con su misma esencia, Narda Paredes lanzó su primera colección que plasma su propia historia. “Tú la ves y es muy ‘Narda’ (…) Mis zapatos son bien románticos, son bien a detalle, son bien femeninos. También reflejan a la mujer que los viste, una mujer fuerte y que no tiene miedo”, afirma segura.

    Los artesanos moldearon cada par de zapatos y trabajaron uniendo cada parte. Todos en el taller se autoexigieron para que el resultado sea perfecto. Cada diseño presenta un estado de ánimo. Se ven diferentes materiales que de hecho fueron difíciles de conseguir. “En Bolivia tenemos un limitante en cuanto a telas, hilos, pedrería y mano de obra, pero esto te obliga a ser más creativa”, dice Narda Paredes.

    “Lo primero que me dijeron es ‘no se puede’, pero te lo dicen porque es muy difícil hacer zapatos y la gente prefiere ahorrarse el trabajo desde el principio y directamente no hacerlo”, cuenta como anécdota Narda Paredes. “En Bolivia no tenemos las mismas facilidades que en Brasil, por ejemplo, que tienen una fábrica que se dedica a hacer todo para zapatos. Si acá pude hacer todo imagínate lo que podría hacer afuera, sería demasiado fácil y hasta perdería la esencia de autorretarme”, afirma.

    Narda Paredes está lista para competir en el mercado ofreciendo calidad y trabajo hecho a mano. Ya se está destacando del resto y está dando a conocer un nuevo potencial boliviano. “Este rubro es duro, pero nada es imposible”, concluye con firmeza la artesana.

    Buenas Vibras Bolivia

     

     

     

  • EL DAB 2018 GENERANDO TRENDING

    EL DAB 2018 GENERANDO TRENDING

    A pesar de que esta plataforma ya viene funcionando desde el 2013, este año el DAB llegó a la cúspide de los éxitos. El evento está muy vinculado con la cultura boliviana y busca incentivar este tópico con temas de moda.

    La moda es una práctica cultural y refleja el contexto de una determinada sociedad. “La moda refleja el humor de los tiempos, la estética, los pensamientos de la sociedad, la economía y los avances de la tecnología”, explica Juan Carlos Pereira, Director General del DAB. Diseñadores bolivianos proyectan con diseños de indumentaria la realidad del país.

    En esta edición participaron seis casas de diseño de autor: Carla Quiroga, Juan de La Paz, La Espina, Luis Daniel Agreda, Made in Chola y Weise. “En Bolivia se hace un producto muy bueno, muy fino; hay mucho talento innegablemente”, afirma el Director.

    Por tercer año consecutivo el desfile se llevó a cabo al aire libre y en un espacio cultural, el museo Casa Altillo Beni. “Intentamos que (la pasarela) sea lo más aterrizada a la tierra posible, literal no usamos ni tarimas”, cuenta Pereira. En cuanto a la iluminación, los miembros de la organización son muy rigurosos al pensarla y armarla.

    El DAB es una plataforma pedagógica. Según Juan Carlos Pereira el evento es considerado sustentable, “vemos de qué manera vamos a abordar la sustentabilidad y se empiezan a pensar en productos culturales justamente; como las exhibiciones, conferencias y desfiles”.

    Para la cuarta edición arribaron al país periodistas de las revistas internacionales más reconocidas del habla hispana. Entre ellas Vogue Latinoamérica, Elle México y Cromos. Además, entre los invitados especiales estuvieron blogueros del continente que vivieron la experiencia y contaron cada detalle mediante sus redes sociales.

    Las notas de todos ellos se hicieron virales en el mundo de la moda boliviana y esperamos que el talento nacional siga cruzando fronteras.

    Buenas Vibras Bolivia

    Fotografias Cortesia DAB

  • “MAJESTUOSIDAD ANDINA” EL PASO DE LA ARQUITECTURA A LA MODA

    “MAJESTUOSIDAD ANDINA” EL PASO DE LA ARQUITECTURA A LA MODA

    Un desafío creativo de moda hizo salir a Deanna Canedo Patiño y su equipo de maestros de sus zonas de confort. Las embajadoras de Brasil y Francia, Socorro Vila Magno y Angelique Wibaux, convocaron a la Casa de Diseño Beatriz Canedo Patiño a realizar una colección distinta que le brinde una identidad a la moda hecha en Bolivia. El reto era reflejar la arquitectura andina de Freddy Mamani en prendas de vestir.

    “Freddy Mamani pintó a la ciudad de El Alto y propuso que se puede vivir en color. Es un homenaje a su arte”, explica Deanna Canedo Patiño, Directora Creativa de la casa de diseño de alta gama boliviana. Un total de 10 cholets fueron visitados y estudiados para luego ser plasmados en moda. Cada cuadro de la exclusiva colección denominada como “Majestuosidad Andina” representa a un palacio andino.

    Las piezas cuentan con todo un diseño conceptual por detrás. Cada una fue trabajada por manos de expertos maestros costureros y con materiales de lujo. Los bordados están hechos con hilos chasmere y mohair italianos; las sedas de bambú y algodón provienen de Japón; y la alpaca es netamente boliviana.

    “Qué experiencia tan loca es innovar una cosa así en menos de un mes”, afirma sorprendida Deanna Canedo Patiño. La casa de diseño pasó de mostrar la clásica paleta de colores sobria a fusionar colores vivos y potentes como morado, amarillo y verde.

    Las piezas de diseño llevan líneas arquitectónicas, iconografía tiwanacota, tejidos en punto con textiles nobles, drapeados con seda y replican el brillo de los cholets con delicados cristales. “Esto es arte, es nuestra mano de obra”, comparte la directora creativa de la marca que ahora trabaja generando contrastes. Además, cada atuendo plasma la fachada y el interior de un palacio, son prendas con dualidad.

    El 26 de abril, día del gran homenaje a Freddy Mamani llevado a cabo en los espacios de la residencia de los embajadores de Brasil, el arquitecto asistió luciendo un traje negro ónix con ribete en baby alpaca rojo. La Embajadora de Francia, Angelique Wibaux vistió un atuendo de baby alpaca en el que predominó el morado. Ambas piezas fueron creadas exclusivamente por la Casa de Diseño Beatriz Canedo Patiño.

    La pasarela plasmó el mundo mágico de Freddy Mamani en bufandas, capas, abrigos suéteres y faldas y vestidos de edición limitada. La iluminación ayudó mucho a que el público aprecie los detalles trabajados a mano.

    La moda boliviana se está sometiendo a un renacer. “Es un renacer cultural y ancestral (…). Hay una necesidad de decir ‘vivamos en color’, tengamos eso en presencia y mostremos a nuestro país de la mejor manera”, concluye Deanna Canedo Patiño.

    Buenas Vibras Bolivia

    Ph. Rodrigo Roldan