Categoría: CIENCIA

  • UNA PARTE DE LA ATLÁNTIDA EN BOLIVIA

    UNA PARTE DE LA ATLÁNTIDA EN BOLIVIA

    Una investigación que inicia con una vista detallada a un mapa. Una teoría bastante sugerente acerca de la posible conexión de la Atlántida con regiones de Bolivia.

    James M. Allen es un geógrafo y cartógrafo británico. Se interesó en la Atlántida a raíz de un estudio realizado sobre los orígenes de los antiguos sistemas de medidas, los mapas antiguos y los libros. Así se percató de que el altiplano boliviano tiene las mismas características de la región que describió Platón. Han pasado más de 15 años desde que visitó la ciudad de Oruro para darle continuidad a una investigación que arrojaba pistas de la posible conexión de la ciudad perdida con nuestro país.

    A pesar de no conocer Sudamérica por aquellos años, en su primera visita a Bolivia, específicamente a Quillacas, James descubrió los primeros indicios que han sido parte de las leyendas: una iglesia de piedras negras, blancas y rojas. Posteriormente, en su segunda visita, investiga un poco más la Pampa Aullagas en Oruro. La teoría elaborada por James decía que esta región tendría que haber sido la capital de la civilización atlante, tomando en cuenta algunos mapas históricos y la descripción de 50 puntos elaborada por el filósofo Platón.

    James: “Por eso se debe investigar todo y pensar también en otras cosas. Con un sitio como la Atlántida es muy difícil saber exactamente cuánto has encontrado y qué es lo que realmente has encontrado”.

    Las coincidencias históricas aportaron bastante en la investigación, por ejemplo, la leyenda de Thunupa está muy relacionada con el Poseidón griego, tienen mucho en común y pertenece también a Pampa Aullagas. Las fotos aéreas tomadas por el cartógrafo ofrecieron mayores señales de que Platón precisó de manera casi exacta la supuesta ubicación de la ciudad hundida. La mejor pista para hallar concordancias fue buscar un territorio con la forma de 2.000 por 3.000 estadios, posibilidad que solamente había en el altiplano boliviano. Sin embargo, las leyendas siempre están sujetas a nuevas interpretaciones, en este caso, las dimensiones del territorio no eran exactas, pero seguían existiendo algunas posibilidades, pues Platón convirtió las medidas a nombres griegos.

    El cartógrafo además sugiere que la Atlántida existió hace 3.000 años, datos que coinciden con los diferentes relatos de historiadores que nos hablan acerca de la primera civilización en el planeta tierra arrojando un número considerable de años de antigüedad de aquella ciudad. Aunque se necesitan hacer más estudios, 11.000 años antes había el lago Coipasa, que es el que ha cubierto Pampa Aullagas. Por eso, todas las piedras tienen algo como una especie de coral, como sedimentos del lago. Si encontramos la roca con coral, es posible que haya habido otra ciudad Atlántida en este sitio. Esa también es otra posibilidad. Allí se habrían reutilizado las mismas piedras y por eso los arqueólogos no han pensado en una civilización con una antigüedad mucho más remota, pero son varias las posibilidades. Además, se necesitarían métodos más modernos y máquinas de última generación para buscar debajo de la tierra.

    Otro dato que nos describe James es que Platón en sus relatos menciona metales como el oro, la plata, el estaño y el cobre. Además, está una aleación de cobre y oro, lo que llama el orichalcum. Según los teóricos, esta aleación era totalmente imaginaria. Pero está comprobado de que solo existe en los andes, es una aleación natural. Platón además escribe que se pueden pulir superficies de esta aleación; que cuando se pule el cobre, se revela el oro. Era el metal segundo más valioso del mundo.

    By: Alison Loza

    ¡Buenas Vibras!

  • LOS HUERTOS URBANOS: UNA ALTERNATIVA PARA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DURANTE LA PANDEMIA.

    LOS HUERTOS URBANOS: UNA ALTERNATIVA PARA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DURANTE LA PANDEMIA.

    Los huertos urbanos son la mejor opción para obtener comida fresca, saludable, de buena calidad ¡Y desde tu hogar!

    Los huertos urbanos permiten a las personas desarrollar capacidades y generar mayor conciencia sobre la importancia de adoptar una alimentación sana, por ello promueven ciudades más verdes el derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria.

    En La Paz, se encuentra uno de los primeros huertos urbanos de Bolivia.  El huerto Orgánico Lak’a Uta es el primer huerto urbano de la ciudad de La Paz, es un espacio donde se cultivan alimentos frescos y nutritivos de manera orgánica y en comunidad.

    El huerto fue impulsado por la Fundación Alternativas, la cual a su vez presta capacitaciones sobre cómo, cuándo y por qué cultivar alimentos en casa y en la comunidad. La organización  “Alternativas” además transforma espacios en desuso en huertos urbanos centrados en permitir a las personas desarrollar capacidades que van empoderándolas a jugar un papel más activo en garantizar su derecho a la alimentación.

    Muchos de los espacios públicos de nuestro entorno que están en desuso, hoy tienen la oportunidad de aspirar a convertirse en huertos urbanos, donde se pueden cultivar alimentos, cosechar vida, conciencia y relaciones vecinales.

    Cada vez más barrios apuestan por los huertos urbanos, por la excesiva cantidad de espacios públicos de nuestro entorno que están en desuso. Los huertos les dan la posibilidad a esos espacios aspirar a convertirse en lugares donde se pueden cultivar alimentos y cosechar vida, conciencia y relaciones vecinales. Muchas personas también optaron por construir su propio huerto en sus terrazas, jardines, o simplemente en las macetas de sus ventanas.

    Si deseas empezar tu propio huerto aquí te dejamos algunos tips:

    Elige el lugar

    Una terraza, ventana o balcón puede convertirse en un lugar perfecto para cultivar las plantas. Lo más aconsejable es que el huerto esté situado en una zona iluminada, orientado hacia el sur para aprovechar el máximo número de horas del sol (8-10 horas de luz). Además, si es posible, es recomendable que esté protegido de las corrientes de aire.

    Escoge qué plantar

    Mariana Daza, secretaria municipal de Gestión Ambiental, en un artículo del periódico El Alteño, mencionó que el 2019, vecinos de Bajo Següencoma cosecharon sus primeras verduras del huerto vecinal al que denominaron ‘Sewenka’. Entre las verduras cosechadas estaban la remolacha, cebolla, zanahoria y rábanos.

    En realidad, se pueden sembrar todo tipo de verduras, frutas y hierbas con los cuidados necesarios. Sin embargo, los productos cosechados en huertos urbanos que mejores resultados dieron fueron: variedad de hierbas, tomates, locotos, tubérculos, frutillas y limones.

    ¡Comienza a sembrar!

    Luego de que escojas el lugar y tener las semillas listas, viene la parte más divertida de la preparación de tu huerto urbano. Busca tus guantes de jardinería, una pequeña pala y ¡comienza a sembrar! Para ello, te compartimos dos formas en las que se pueden sembrar:

    Puedes sembrar directamente en el huerto, es decir, en la tierra del suelo de tu jardín o puedes sembrar en contenedores pequeños (como bolsas de leche vacías recicladas) para después trasplantarlos a las macetas o al huerto.

    Mantenimiento del huerto

    Los huertos urbanos necesitan un adecuado mantenimiento para poder generar resultados exitosos. Te enseñamos algunos tips para el mantenimiento de tu huerto urbano:

    Las plantas se alimentan de los nutrientes minerales que hay en el suelo y que extraen mediante sus raíces y aunque al principio no será necesario añadir ningún abono, deberás pensar que a futuro los nutrientes de la tierra se agotarán. Por lo tanto, habrá que añadir compost o algún tipo de abono. Se recomienda abonar al menos dos veces al año.

    Los resultados de tu huerto se definen tanto como por los nutrientes del suelo como por el riego Para regar con precisión se recomienda instalar un sistema de riego por goteo, ya que a través de él sabremos que el riego ha finalizado cuando comience a salir agua por debajo de la mesa.

    Con la aplicación gota a gota, damos tiempo a que el agua se distribuya lenta y homogéneamente sin escorrentías. Este sistema puede instalarse con una manguera que tenga agujeros milimétricos, posicionados sobre las siembras.  

    Ahora que tienes las bases para crear tu propio huerto urbano, ¿qué esperas para empezar? Busca los materiales que necesitas, piensa en los cultivos que más te interesan y ¡comienza con tu huerto en casa!

    ¡Buenas Vibras!

  • LA IMPORTANCIA DE LA AGRICULTURA FAMILIAR PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS

    LA IMPORTANCIA DE LA AGRICULTURA FAMILIAR PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS

    Gracias a su sabiduría y cuidado de la tierra, los agricultores familiares son los agentes de cambio que necesitamos para lograr un desarrollo sostenible.

    En las últimas décadas ha surgido un interés especial por caracterizar a la agricultura familiar en los países de la región, debido a sus vínculos positivos con la seguridad alimentaria, la producción de alimentos tradicionales, la generación de empleo, la biodiversidad agrícola y el uso sostenible de los recursos naturales.

    Dicho interés condujo a que diversos países realizaran una serie de estudios relativos a la agricultura familiar y a la consecuente elaboración de definiciones del sector, con el objetivo de relevar a la agricultura familiar ante las sociedades y contribuir a generar políticas y programas específicos, como así también crear mecanismos que conduzcan a una adecuada focalización de dichos instrumentos.

    En este caso, rescataremos la definición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que elaboró para el Año Internacional de la Agricultura Familiar, 2014, cuyo propósito era integrar todos los principios de América Latina y el Caribe.

    La Agricultura Familiar (incluyendo todas las actividades agrícolas basadas en la familia) es una forma de organizar la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca, acuicultura y pastoreo, que es administrada y operada por una familia y, sobre todo, que depende preponderantemente del trabajo familiar, tanto de mujeres como hombres. La familia y la granja están vinculados, co-evolucionan y combinan funciones económicas, ambientales, sociales y culturales, (FAO, 2014).

    Agricultura familiar y la seguridad alimentaria

    América Latina y el Caribe enfrentan en la actualidad un fenómeno denominado “doble carga de la malnutrición”, donde la subalimentación y la obesidad coexisten en una misma población, país o incluso dentro de una misma familia.La agricultura familiar cumple un rol vital para hacer frente a este nuevo perfil de la malnutrición, gracias a su indisoluble relación con varios de los componentes y ámbitos de la seguridad alimentaria.Sin embargo, los desafíos son de tal magnitud que demandan redoblar esfuerzos de apoyo.

    Según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en los últimos 30 años existe un aumento considerable del consumo de productos procesados que ofrecen alimentos de muy baja calidad nutricional, caracterizados por ser altos en calorías, grasas saturadas y trans, sal, y pobres en nutrientes como proteínas, vitaminas, minerales y fibras. Esta situación ha desplazado a los alimentos saludables, y ha traído como consecuencia el aumento de la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles, aumentando la morbimortalidad.

    Las mujeres en la agricultura familiar

    La agricultura familiar es la actividad económica con mayor potencial para aumentar la oferta de alimentos de América Latina y el Caribe, reducir el desempleo y sacar de la pobreza y la desnutrición a las poblaciones más vulnerables de las zonas rurales, entre las que destacan mujeres.

    Las desigualdades en el uso del tiempo de mujeres y hombres en la agricultura familiar dan cuenta de las desigualdades de género, producto de la división sexual del trabajo imperante, y revelan la existencia de un fuerte vínculo entre la dedicación casi exclusiva de las mujeres a las actividades no remuneradas. El incremento de la participación de las mujeres en la agricultura familiar como productoras (remuneradas o no) no ha ido acompañado de la incursión de los hombres en el mundo doméstico y de los cuidados, más aún cuando se observa un aumento sostenido de hogares con mando femenino, y un aumento de la esperanza de vida de la población, que obliga a un gran número de ancianos y ancianas a depender de la familia.

    Las mujeres son actrices principales de la seguridad alimentaria, pues contribuyen con sus actividades a que sus hogares tengan ingresos para acceder a la alimentación y, dada la asignación cultural de roles según sexo, son las principales responsables de la preparación de los alimentos, junto con todas las tareas domésticas y de cuidado que enfrentan. Sin embargo, también participan de las producciones comerciales y juegan un papel relevante en la recuperación y protección del medioambiente y del patrimonio cultural.

    Se ha demostrado que si se potencia el papel de las mujeres rurales y se invierte en actividades que aumentan significativamente su productividad, el hambre y la malnutrición, se reducen y mejoran los medios de vida rurales. Esto no sólo beneficiaría a las mujeres, sino a toda la población. Pero, además, prestar atención a sus especificidades es una cuestión de derechos, permitiendo que más mujeres refuercen su autonomía económica, y que accedan a todos los derechos en igualdad de condiciones con los hombres, (Revista de agroecología Leisa).

    Las familias agricultoras bolivianas

    La agricultura familiar representa el 92% de unidades productivas agrícolas del país y cuentan con un rol muy importante en el abastecimiento de la canasta familiar, el porcentaje restante lo comparten lo medianos productores (7%) y grandes productores (1%), afirma René Rojas, presidente de la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Bolivia (CIOEC), en una entrevista con el periódico Página Siete.  

    La contribución de la agricultura familiar en la producción de alimentos y generación de empleo rural es incuestionable, no obstante, su atención se enfrenta al desafío de la heterogeneidad de situaciones y circunstancias. Debemos insistir en invertir esfuerzos para despertar el interés en la agricultura. La educación relacionada con la seguridad alimentaria y la nutrición puede contribuir al desarrollo de actitudes y valores que conduzcan a una reducción de la mala alimentación e importación de alimentos. Además, el promedio de edad de un agricultor es de aproximadamente 45 años, es decir, que está protagonizada por una población que envejece. Se necesitan acciones concretas para atraer jóvenes, porque la agricultura moderna es un negocio que requiere de una gestión talentosa.

    By: Carla Ticona Espinoza

    ¡BUENAS VIBRAS!                                       

  • EL TEJIDO, MEMORIAS DE LA REALIDAD SOCIAL ANDINA

    EL TEJIDO, MEMORIAS DE LA REALIDAD SOCIAL ANDINA

    Un arte que expresa una mezcla del presente y del pasado, de lo práctico y simbólico, de lo técnico y lo estético.

    El proceso y acto de unir unos hilos con otros está presente en diversas manifestaciones de la naturaleza. Los nidos de los pájaros, la tela de las arañas, así como las raíces y ramas de diversos árboles, se tejen y entretejen para forman numerosas estructuras y funcionalidades. El ser humano, desde tiempos ancestrales e incluso antes de la agricultura, desarrolló esta capacidad buscando cubrir diversas necesidades.

    El conocimiento y práctica textil posee larga data y tradición en el área andina. El valor de esta actividad sobrepasa la aparente función utilitaria que le atribuye el occidente, pues los tejidos poseen el rol de lenguaje social que organiza y comunica diversas dimensiones sociales y culturales de las comunidades que los elaboran.

    Denis Arnold, en su libro “Hilos sueltos: los Andes desde el textil”, nos explica que el tejido constituye la expresión más compleja y más elaborada de la estética del mundo andino. Desde hace siglos, cada grupo étnico construye su estilo, su estética, utilizando formas, materias, diseños, colores y símbolos propios y/o compartidos. Sus tejidos, a parte de su valor artístico innegable, son llevadores de significaciones, pudiendo ser leídos e interpretados como una visión del mundo.

    En el período del Imperio Inca y como herencia de una larga trayectoria y tradición textil de las comunidades andinas predecesoras, los textiles ostentaban el status de arte mayor andino y cumplían diversas e importantes funciones. En la vida sociopolítica andina los textiles desempeñaban un papel esencial, que iba mucho más allá de sus usos meramente utilitarios y ornamentales. Los tejidos integraban varios e inesperados contextos: ofrenda común en los sacrificios; símbolo de estatus personal; obsequio mortuorio, dote matrimonial o pacto de armisticio. Ningún acontecimiento político, militar, social o religioso era completo sin que se ofrecieran tejidos o fueran quemados, intercambiados o sacrificados.

    Sin embargo, el arribo de los españoles al territorio de las poblaciones nativas, específicamente andinas, constituyó un hito que marca un antes y un después. Concretamente, la conquista y colonización en los Andes y el continente entero, se realizó en base a la invasión, usurpación y explotación económica de sus tierras y recursos, así como a la represión, subyugación y genocidio de su población. Una de las estrategias de conquista contempladas fue la alteración y destrucción de todas aquellas expresiones socioculturales propias de las comunidades de los Andes. De manera que todos aquellos objetos y actividades que a ojos españoles constituían espacios y soportes de representación propiamente andinas, se transformaron de pronto en portadores de idolatría, en objetos de memoria y en artículos de resistencia que era necesario destruir y prohibir.

    Estos cambios y tensiones en los sistemas andinos de representación provocaron un momento de fuerte lucha ideológica y de resistencia, en los que si bien muchos soportes y espacios de visualización, principalmente de aquellos exhibidos más públicamente, fueron reprimidos y destruidos, muchos otros se transformaron. Dentro de los cuales, el conocimiento y la práctica textil constituye uno de aquellos espacios y soportes de representación que, en una dinámica de reelaboración, “ha podido subvertir todo aparato de poder colonizante de los españoles durante siglos”, (Arnold, 2007). De modo que el conocimiento y la práctica textil que mantienen vigentes diversos grupos de los Andes, conserva elementos culturales de aquello que se distingue como propiamente andino, a la vez que se relaciona de manera directa con la construcción y la reproducción de su realidad social y colectiva.

    Sin duda alguna, los tejidos son una prueba de la historia y los cambios culturales que ha habido en el mundo andino. El tejido representa el encuentro con otras culturas, el sometimiento al dominio español y la permanencia de un lenguaje propio que si bien admitió elementos extranjeros conservó su esencia. Y hasta el día de hoy sigue siendo una reminiscencia del pasado, de la historia indígena y es el portal que pretende acercarse al mundo antiguo.

    By: Carla Ticona Espinoza

    ¡BUENAS VIBRAS!

  • AMAUTAS DE BOLIVIA

    AMAUTAS DE BOLIVIA

    AMAUTAS DE BOLIVIA

    El título amauta, o también conocidos como sabios andinos, deriva del quechua hamawt’a que tiene como significado maestro o sabio. Recibieron ese nombre porque en tiempos de la colonización eran ellos los que se encargaban de enseñar a los hijos de los nobles o en muchos casos al mismo Inca. Sus conocimientos, sin embargo, van más allá de las letras, pues también son considerados como el puente espiritual entre la naturaleza y las personas.

    Una de las funciones del amauta en el imperio Inca era la de enseñar específicamente normas morales, historia, religión y formas de gobernar en el imperio. Por otra parte, enseñaban matemáticas y conocimientos sobre la tierra y el universo, lo que actualmente recibe el nombre de Cosmovisión Andina. En aquella época existían dos tipos de educación: la primera que estaba dirigida solamente a la clase alta y eran exclusivamente brindadas por los amautas, y la otra era una educación para el hombre común (hatunrunas) basado en los conocimientos transmitidos de generación en generación.

    Con la llegada de los españoles y la imposición de una nueva religión, en Bolivia y países vecinos, hubo una ruptura en las creencias, por lo que los amautas perdieron su lugar de maestros y fueron reemplazados por otros de origen español. Esta situación cambió la visión que los habitantes tenían sobre los amautas porque las creencias habían cambiado; muchos se convirtieron al cristianismo y las creencias ancestrales estaban siendo olvidadas.

    Actualmente los bolivianos siguen considerando a los amautas o yatiris como sanadores naturales que pueden equilibrar las energías y que poseen una alta capacidad espiritual para comunicarse con la madre naturaleza. Estas personas también pueden leer la coca y utilizar esta sabiduría para decirle al “hombre común” lo que le depara el futuro.

    Además, se cree que los guías espirituales nacen con rasgos o señas particulares, por ejemplo, se dice que nacen de pie, poseen seis dedos, tienen dos coronas o remolinos en la cabeza, o que hayan sido alcanzados por un rayo y sobreviviendo al evento.

    No debemos restarle importancia a creencias de los pueblos porque es parte de nuestra identidad cultural, así como cualquier otra que exista en el resto del mundo.

    By: Alison Loza

    ¡Buenas Vibras!