MAGIA Y MELANCOLÍA EN LA CIUDAD MARAVILLA

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Julio es un  mes muy particular para todos los paceños, pues durante todo este periodo de tiempo vemos a la ciudad maravilla pintarse de colores, engalanarse y recordar lo bello de los lugares que contempla la ciudad y las personas que habitan en el. A lo largo de los años distintos artistas han hecho odas en honor a la ciudad del cielo, pero una que prevalece y se escucha año tras año es el Tango Illimani de Nestor Portocarrero.

Esta fue compuesta mientras Portocarrero se encontraba en la guerra del Chaco, confrontación bélica entre Bolivia y Paraguay (1932), combatió en la batalla de Alihuatá (1933) dónde sintió gran dolor y añoranza a su cuna natal, La Paz, lo que lo lleva a componer el poema al Illimani, uno de sus compañeros de lucha recuerda haberlo visto muy animado escribiendo en una hoja de papel, además cuenta que a cada momento le caían lágrimas, ante los recuerdos que le evocaba la letra y los barrios a los que él marcaba en su composición. Al llegar a La Paz, en año nuevo le pone la música y lo estrena como tango.

Tierra mía mi canción como un lamento
va en las noches de esta innota lejanía
en mis versos el recuerdo hecho armonía
sollozando sobre el monte lleva el viento.

Foto: Oneyde Chavez

La musica de la canción logra denotar tristeza o melancolía junto a un sentimiento de pérdida mediante un ritmo no tan típico de la ciudad, como suelen ser los boleros, sino con un tango desgarrador. En la composición se logra escuchar el añoro de una cotidianidad citadina traducida en arte.

Sin duda este tango evoca la belleza de la ciudad, de las personas y la magia del nuestra “Oh linda La Paz” con un toque boemio, dejándonos viajar con un nudo en el corazon por los distintos lugares de la ciudad, asimismo es imposible no tener un sentimiento emocional, melancolico y cívico al escuchar esta melodía, por lo cual muchos lo consideran un “segundo himno paceño”.

Como no sentir melancolía por esta canción si nos recuerda y nos transporta a lugares convencionales de la ciudad para que los podamos ver con magia,

Es tu cielo de un azul inmaculado
son tus flores de un perfume sin igual,
desde el lago Titicaca te han cantado
mil sirenas con sus voces de cristal.

La ciudad maravillla ademas de ofreces un bello paisaje por cualquier lugar al que vas, tambien te llena de historia, mitos y magia, como se puede ver en la estrofa anterior, Nestor Portocarrero usa un mito ya conocido para presentar el encanto del Lago Titicaca, aquella historia de las Sirenas que habitan en este lago.

No se puede dejar de lado la presentación nostalgica que hace de distintas calles de la ciudad: “Sopocachi, de mis sueños juveniles”, da inicio a una de las estrofas mas recordadas y conocidas de la canción, pues siendo una calle tan transitada, el autor la convierte en un espacio lleno de encanto, vivo, espacio que derrocha juventud y de la misma forma te lleva por un paseo efimero de la vida al recordar momentos únicos que pasaron, “quince abriles quién volviera hoy a tener”.

Foto: Urgentebo


Pero te hace amar la ciudad y su noche extensa y viva, te hace notar el atractivo de la ciudad, donde no necesitas ni un restaurante lujoso ni un hotel cinco estrellas para disfrutar de la vida, la luna plateada del cielo, los amigos de la ciudad pueden convertir una noche en la mejor de todas.

Y cantar mi serenata bajo tu luna de plata

cerca del amanecer

y entre amigos y cerveza disipar esta tristeza

y una nueva vida hacer.

Estando en el mes más colorido de la ciudad maravillosa no se puede dejar pasar esta oportunidad de recordar y escuchar atentamente este hermoso segundo himno  a La Paz, escrito por un joven paceño en medio de una guerra bélica.

¡Buenas Vibras!

By: Oneyde Chavez

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